Aún cuando la metáfora más indicada quizás no sea estrictamente la del cepo,
la gestión oficial parece en estos tiempos más cercana a sumar prohibiciones
que a despejar el acceso de empresas y particulares al mercado cambiario.
Podría mostrarlo, acaso, la última novedad que la AFIP decidió informar a las
asociaciones de bancos en los últimos días: el diseño de un nuevo obstáculo
legal en el que trabaja por estos días para hacer aún más restrictiva la
entrega de dólares por el concepto de viajes y turismo, uno de los pocos que
hasta el momento goza de algo de libertad.
Actualmente, las agencias de viajes pueden realizar transferencias al
exterior por este motivo sin los límites y los inconvenientes que pesan sobre
el mercado oficial. Y esto porque, para el caso del código de servicios de
turismo, la regulación permite que la operación se autorice y procese sin
necesidad de la validación de la AFIP. A partir de ahora, sin embargo, el
organismo tendría previsto sumar un nuevo mecanismo burocrático: la presentación
previa de una declaración jurada, que exigirá brindar información específica
sobre cada uno de los productos o servicios que se precisen contratar fuera del
país, similar a la que hoy se pide para la importación (a través de la DJAI)
y otros servicios en el exterior (la DJAS). El nuevo documento, que pasaría a
llamarse DJAT (Declaración Jurada Anticipada de Turismo), será requisito
obligatorio y buscará poner un filtro a la única salida de divisas que queda
medianamente activa en el mercado cambiario argentino. En junio pasado (último
dato oficial), se fueron u$s 480 millones del sistema sólo por este concepto,
el doble que en igual mes del último año.
Lo que está evaluando ahora la AFIP, según nos informaron, es la
posibilidad de incluir en breve a los servicios de viajes y turismo dentro de
los conceptos que requieren, en forma previa al acceso al mercado único y libre
de cambios, la presentación y autorización de una declaración jurada, comentó
un banquero a El Cronista. Según indicaron, la declaración jurada mencionada
será conocida como DJAT, completó.
El organismo aún no precisó a las entidades cuáles serán los datos que se
empezarán a exigir por estas transferencias. Pero en el sector descuentan que
buscará precisar con el máximo detalle cada una de las operaciones, y de este
modo ponerle un obstáculo a la fuga por esta vía. Lo que sospechamos es que
quizá impongan que la cantidad de divisas que permitan girar esté acorde al
servicio que se adquiere; es decir, que exista una relación entre el giro y lo
que se contrata. Pero el tema no va a ser la capacidad de hacerlo, sino si
finalmente van a conceder y autorizar los giros o no, comentó un ejecutivo.
Para la importación, la AFIP pide actualmente llenar una planilla con el
CUIT de la compañía, el valor FOB de la mercadería y su posición arancelaria,
el tipo y la cantidad de unidades de comercialización, el estado de la
mercadería, el país de origen y el de procedencia.
Con un requerimiento similar para las agencias de viajes, el organismo
terminaría por aportar una nueva señal del desvelo que tiene el Gobierno por
cerrar al extremo los pocos grifos que aún permiten la salida de divisas y
optimizar el stock de dólares a nivel local. Un esfuerzo por sumar trabas
burocráticas a una actividad que, a sólo dos meses de la temporada de verano,
puede mostrarse como una seria amenaza para ese plan. O un impedimento a la
fuga que, en rigor, se parece bastante a lo que es un cepo.
Ignacio Olivera Doll
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