El esfuerzo y los artilugios que estuvo haciendo últimamente
el Gobierno para aprovechar al máximo su stock de dólares hicieron crecer la
desconfianza del mercado y generaron dudas sobre el pago de sus deudas en el
mediano plazo. Los inversores parecieron tomar los últimos movimientos
oficiales, de pesificación masiva, restricciones cambiarias e intervencionismo
estatal, como un reflejo de las mayores dificultades que está teniendo el
Tesoro para obtener divisas; y como un indicio, también, de cómo podría
comportarse en esta escasez cuando deba cumplir con los vencimientos en dólares
más allá del 2013. Al Gobierno le quedan por cancelar u$s 7.000 millones del
sector privado este año, y u$s 5.000 millones el próximo.
El temor a un posible impago o a una pesificación de estos compromisos hicieron caer ayer hasta 5% los bonos en dólares y provocaron un nuevo avance del riesgo país. La Argentina ya es la tercera economía más riesgosa del mundo para los mercados. Lo reflejaron los seguros que toman los operadores frente a un posible incumplimiento soberano, llamados Credit Default Swaps (CDS). El de Argentina avanzó más de 100 puntos básicos esta semana (para el plazo de cinco años) y cerró en los 1.365. Superó así al de Portugal y quedó sólo abajo de Grecia y Chipre.
Fue el mismo golpe que sintieron los bonos en dólares. Pero especialmente, según se notó, aquellos que vencen después del 2013. El Bonar 2017 retrocedió un 1,06%; el Boden 2015, un 2,45%; el Par en dólares (legislación extranjera), un 1,68%; el Global 2017, un 4,39%; y el cupón PBI, un 5,08%. Los más cercanos, en cambio, casi no se movieron: el Bonar VII (vence el año próximo) perdió 0,27% y el Boden 2012 (termina en agosto), 0,08%.
Los últimos días estuvieron pesaditos para los títulos en moneda extranjera. El mercado parece estar viendo que si se sigue complicando la recaudación y sube mucho el gasto público, la posibilidad de que algunos bonos no se pueden pagar en un par de años es mayor. La mayoría cree que la plata para este año y el próximo está; pero los que vencen después del 2013 siguen bajando fuerte y con mucho volumen, comentó Eduardo Fernández, de RAVA Sociedad de Bolsa. El rumor de una posible pesificación de la deuda nominada en dólares que vence más allá del 2013 estuvo ya sobrevolando y perturbando a los inversores desde hace varias semanas. Una decisión de este tipo representaría una especie de default técnico, o un incumplimiento del prospecto de emisión (que especifica que el pago se realiza en dólares).
Las necesidades financieras para este año y el próximo lucen manejables y no deberían significar un problema para el Gobierno. La desconfianza surge ante las señales que está mostrando el Ejecutivo, que generan incertidumbre, comentó el analista de Econviews, Federico Bragagnolo. Hoy la única fuente de financiamiento en dólares son las reservas y la única fuente de éstas son los dólares comerciales, agregó.
El riesgo de impago de la Argentina ya es el más alto en comparación con Venezuela de los últimos tres años. Su CDS a 5 años subió ya más de 400 puntos básicos en 2012, mientras que el de Venezuela avanzó menos de 10 puntos a 941. La brecha, de 424 puntos básicos, es la mayor desde 2009. En contextos como el actual, surgen cualquier cantidad de rumores de este tipo. Pero hay que tener en cuenta que todo lo que hoy hace el Gobierno para tener dólares es para cancelar deuda. Y en sí, la deuda en manos del sector privado es del 17% del PBI, una cifra muy manejable, calmó Juan José Vázquez, de Bull Markets.
El temor a un posible impago o a una pesificación de estos compromisos hicieron caer ayer hasta 5% los bonos en dólares y provocaron un nuevo avance del riesgo país. La Argentina ya es la tercera economía más riesgosa del mundo para los mercados. Lo reflejaron los seguros que toman los operadores frente a un posible incumplimiento soberano, llamados Credit Default Swaps (CDS). El de Argentina avanzó más de 100 puntos básicos esta semana (para el plazo de cinco años) y cerró en los 1.365. Superó así al de Portugal y quedó sólo abajo de Grecia y Chipre.
Fue el mismo golpe que sintieron los bonos en dólares. Pero especialmente, según se notó, aquellos que vencen después del 2013. El Bonar 2017 retrocedió un 1,06%; el Boden 2015, un 2,45%; el Par en dólares (legislación extranjera), un 1,68%; el Global 2017, un 4,39%; y el cupón PBI, un 5,08%. Los más cercanos, en cambio, casi no se movieron: el Bonar VII (vence el año próximo) perdió 0,27% y el Boden 2012 (termina en agosto), 0,08%.
Los últimos días estuvieron pesaditos para los títulos en moneda extranjera. El mercado parece estar viendo que si se sigue complicando la recaudación y sube mucho el gasto público, la posibilidad de que algunos bonos no se pueden pagar en un par de años es mayor. La mayoría cree que la plata para este año y el próximo está; pero los que vencen después del 2013 siguen bajando fuerte y con mucho volumen, comentó Eduardo Fernández, de RAVA Sociedad de Bolsa. El rumor de una posible pesificación de la deuda nominada en dólares que vence más allá del 2013 estuvo ya sobrevolando y perturbando a los inversores desde hace varias semanas. Una decisión de este tipo representaría una especie de default técnico, o un incumplimiento del prospecto de emisión (que especifica que el pago se realiza en dólares).
Las necesidades financieras para este año y el próximo lucen manejables y no deberían significar un problema para el Gobierno. La desconfianza surge ante las señales que está mostrando el Ejecutivo, que generan incertidumbre, comentó el analista de Econviews, Federico Bragagnolo. Hoy la única fuente de financiamiento en dólares son las reservas y la única fuente de éstas son los dólares comerciales, agregó.
El riesgo de impago de la Argentina ya es el más alto en comparación con Venezuela de los últimos tres años. Su CDS a 5 años subió ya más de 400 puntos básicos en 2012, mientras que el de Venezuela avanzó menos de 10 puntos a 941. La brecha, de 424 puntos básicos, es la mayor desde 2009. En contextos como el actual, surgen cualquier cantidad de rumores de este tipo. Pero hay que tener en cuenta que todo lo que hoy hace el Gobierno para tener dólares es para cancelar deuda. Y en sí, la deuda en manos del sector privado es del 17% del PBI, una cifra muy manejable, calmó Juan José Vázquez, de Bull Markets.
Ignacio Olivera Doll
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