Es porque el organismo ya no entregará más dólares, sino solamente la moneda del país de destino, donde el spread que manejan las casas de cambio es mucho más amplio. Quienes se dirijan a Uruguay pagarán un tipo de cambio turista de $ 5,40
"Antes poníamos al policía adelante del semáforo. Ahora lo ponemos detrás, de modo que pueda agarrar al infractor antes de que cruce con luz roja y anticiparse. Por lo tanto, esto no supone más restricciones, sino reforzar controles". Es la metáfora que eligen hoy en la AFIP para explicar las nuevas normativas que se establecieron para comprar moneda extranjera para viajes y turismo.
Desde el próximo lunes, la persona que quiera viajar al exterior sólo podrá acceder a la compra de la moneda de curso legal o de uso corriente del país de destino. Esto significa que si, por ejemplo, desea viajar a Estados Unidos, a partir de ahora deberá adquirir dólares; si prefiere dirigirse a Brasil, reales; o si piensa ir a Paraguay, guaraníes.
Frente a esto, claro, empezará a sufrir algunos perjuicios. Cuando quiera viajar a Uruguay, por caso, el turista perderá a partir de ahora un 20% de su poder de compra. Antes, con $ 100, cualquier argentino podía comprar u$s 22 para cruzar el charco y, con ese mismo dinero, acceder a unos 453 uruguayos (de acuerdo a la cotización de ayer). A partir del 13 de agosto, por la nueva normativa, deberá cambiar directamente su dinero en la Argentina por los pesos uruguayos, para que le dén apenas unas 387 unidades en esa moneda. Eso significa, concretamente, que terminará por afrontar por su transacción un tipo de cambio de $ 5,40.
Vale aclarar, no obstante, que se trata de un caso atípico, ya que para una operación similar con pesos chilenos el tipo de cambio convalidado será de $ 4,60; con reales brasileños, de $ 4,65; con euros, de $ 4,70; y con libras esterlinas y francos suizos, de $ 4,84.
Desde el próximo lunes, la persona que quiera viajar al exterior sólo podrá acceder a la compra de la moneda de curso legal o de uso corriente del país de destino. Esto significa que si, por ejemplo, desea viajar a Estados Unidos, a partir de ahora deberá adquirir dólares; si prefiere dirigirse a Brasil, reales; o si piensa ir a Paraguay, guaraníes.
Frente a esto, claro, empezará a sufrir algunos perjuicios. Cuando quiera viajar a Uruguay, por caso, el turista perderá a partir de ahora un 20% de su poder de compra. Antes, con $ 100, cualquier argentino podía comprar u$s 22 para cruzar el charco y, con ese mismo dinero, acceder a unos 453 uruguayos (de acuerdo a la cotización de ayer). A partir del 13 de agosto, por la nueva normativa, deberá cambiar directamente su dinero en la Argentina por los pesos uruguayos, para que le dén apenas unas 387 unidades en esa moneda. Eso significa, concretamente, que terminará por afrontar por su transacción un tipo de cambio de $ 5,40.
Vale aclarar, no obstante, que se trata de un caso atípico, ya que para una operación similar con pesos chilenos el tipo de cambio convalidado será de $ 4,60; con reales brasileños, de $ 4,65; con euros, de $ 4,70; y con libras esterlinas y francos suizos, de $ 4,84.
La nueva normativa también establece que para validar las operaciones de compra de moneda extranjera se requerirán que los datos declarados por el potencial adquirente sean confirmados por la empresa de transporte aéreo, marítimo, fluvial o terrestre o, en su caso, por el operador turístico.
Simplemente pedimos que un tercer sujeto, que puede ser la línea aérea, el barco o el micro, valide la operación, que lo hará de manera automática por Internet. En el caso de un viaje en auto, regirán sólo los controles de migraciones tanto para la salida como para el regreso, explican desde la AFIP.
Desde una casa de cambio objetaron ayer ante El Cronista el procedimiento: ¿Qué sucederá si el viaje es a Cuba o a República Dominicana, dos destinos que los argentinos eligenn mucho; ¿autorizarán a comprar moneda de esos países? ¿De dónde la van a conseguir?, porque acá nadie las tiene.
En la plaza doméstica, las monedas que más se intercambian hoy son los dólares, euros, reales y pesos uruguayos y chilenos. El resto son difíciles de encontrar. Como el volumen es más reducido, el spread entre la compra y venta aumenta, a tal punto que comprarlas acá pueden ser hasta 20% más caro que adquirirlas en el país destino.
De hecho, son muy pocas las casas de cambio especializadas en tener muchas monedas. La más rara que pueden llegar a tener son algunas libras esterlinas para una operación puntual, pero nada más. Es que es un mercado muy chico. Y si quieren salir a importarlas les saldrá más caro que si ya las tuvieran en stock, revela un analista que sigue de cerca el mercado.
De los 160 países que hay en el mundo, las casas de cambio más grandes pueden llegar a tener hasta 25 monedas, lo que equivale a sólo el 15% de las naciones. Los bancos, en tanto, sólo suelen manejarse con dólares y, a lo sumo, euros.
En la página de AFIP, cuando hoy se pone la validación de la moneda, aparecen hasta los yugoslavos, rumanos o de las Antillas Holandesas, monedas que no tiene ninguna entidad en la Argentina. Con el tiempo, habrá que ver si el organismo autoriza la compra de dólares para esos destinos.
Ignacio Olivera Doll y Mariano Gorodisch
Nota de hoy en El Cronista
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