miércoles, 25 de julio de 2012

El Central liberará pesos de los bancos para que presten más a empresas

Los técnicos del organismo oficial trabajan hoy en la normativa que estará lista en las próximas semanas. La nueva regulación promoverá encajes diferenciados según el destino del dinero bancario. Pero aplicará bajas, en lugar de subas, para evitar que se recalienten las tasas

Una duda, al menos, de todas las que inquietan hace meses a los banqueros quedará finalmente disipada: los encajes bancarios “diferenciados” para la producción y el consumo, que están previstos en la nueva carta orgánica del Banco Central, serán definidos en las próximas semanas, e instrumentados en forma de “premio” al crédito a empresas, en lugar de “castigo” para el de los individuos.
Los técnicos del Banco Central trabajan por estos días en el armado de la normativa que terminará por definir –según pudo confirmar El Cronista– encajes más bajos para el dinero bancario que sea destinado a “financiar la inversión productiva” y a largo plazo. Y prevén dejarla lista en poco tiempo para que pueda ser anunciada en las próximas semanas.
Las alternativas que se estudian para la instrumentación por ahora son múltiples. Pero todas ellas buscan respetar un objetivo que ya parece haber sido trazado: asegurar un incentivo específico para la producción, en lugar de un “castigo” directo, como el que se temía, a los préstamos que sean destinados al consumo.
Con esto, el Gobierno buscará evitar que se produzca una mayor suba en las tasas de interés de la que ya se viene percibiendo en el sistema. El costo del fondeo escaló en el último mes cuatro puntos porcentuales para los depósitos mayoristas a 30 días, hasta alcanzar el 14% anual en las mesas de dinero. Y provocó el encarecimiento inmediato, casi en igual medida, de los préstamos que las entidades destinan a las empresas.
El encaje es una parte del dinero legal que deben mantener inmovilizado los bancos para poder responder a la demanda de efectivo de los ahorristas, que varía según el plazo del depósito. Hoy se ubica en un promedio del 17%, lo cual significa que, por cada $ 100 que se prestan, los bancos debe dejar congelados unos $ 17.
Con una baja de algunos puntos en este nivel de encaje, el Central permitirá a las entidades contar con una mayor liquidez en pesos para cumplir con las nuevas líneas oficiales a pymes anunciadas por Cristina (se debe generar financiamiento nuevo por $ 15.000 millones en menos de un año) y evitará que se produzca una mayor suba en el costo del resto del financiamiento, tanto para empresas como para consumo, en momentos en que la actividad se desacelera.
El riesgo que ven algunos especialistas del sector está en el desborde que podría provocar esta reducción de encajes en los agregados monetarios y, consecuentemente, en los altísimos niveles de inflación que ya afectan a la economía argentina.
La decisión del Banco Central recaerá además sobre la obligación de los bancos de inmovilizar sus encajes en pesos en una cuenta corriente del organismo, que fue impuesta a partir de la última reforma al artículo 28 de la carta orgánica y que fue postergada por un pedido de los banqueros a Mercedes Marcó del Pont. Por esos días, el organismo definió un “esquema de transición para las entidades en el esfuerzo por evitar que la medida afectara fuertemente la liquidez del sistema (se había llegado a estimar que la medida recaería sobre unos $ 20.000 millones que actualmente están en la sucursales de las entidades).

Ignacio Olivera Doll
(nota en El Cronista de hoy)

No hay comentarios:

Publicar un comentario