jueves, 3 de mayo de 2012
Sufren los bancos españoles en Argentina: ya valen $ 1.100 millones menos que hace quince días
La debilidad de la economía española y la desconfianza por el avance estatal en la Argentina y en Bolivia afectaron a las grandes entidades financieras ibéricas. Las acciones de BBVA y Santander, que operan fuerte a nivel local, se desploman en los mercados globales y en la Argentina
No son buenos días para ser español. Lo saben mejor que nadie los operadores que miran atentos las pizarras bursátiles en cualquier lugar del mundo y que ven el desplome de acciones de gigantes financieros como el BBVA y el Santander. Las entidades, que operan fuerte en la Argentina, sienten por estos días la desconfianza del mercado por cualquiera de los frentes que se prefiera considerar: hay preocupación por la debilidad de la economía de España, temor por la capitalización del sistema financiero de ese país, malestar empresario por el avance de dos gobiernos contra grandes compañías ibéricas (Repsol en Argentin y TDE en Bolivia) y pánico inversor por el riesgo que exacerbó en los últimos días el mayor intervencionismo estatal a nivel local.
El Ibex de España desbarrancó ayer, una vez más, y quedó apenas unos puntos por encima de los mínimos de marzo de 2009 en los 6.817 puntos. En los negocios pesó una fuerte decepción sobre las soluciones que pueden llegar a promoverse para la problemas de liquidez del sistema financiero de ese país en la reunión del Ecofin, a la que asisten los ministros de finanzas de la eurozona. Pero también una prima de riesgo que ya está en 420 puntos básicos y los malos datos de la macro. Santander y BBVA perdieron ayer 3,3%; el Banco Popular, un 4,3%; el Sabadell, un 4,1%; el Bankia, 5,1%; el Bankinter, un 4,1% y el CaixaBank, un 3,3%.
Los dos grandes bancos españoles que operan en la Argentina ya reflejaron una caída del 20% en España en lo que va del año. Y otra exactamente de la misma dimensión, pero en apenas dos semanas, en la Bolsa porteña. El golpe significó una enorme pérdida de valor de mercado para los dos: unos $ 1.186,77 millones para el Santander desde el 12 de abril (el día en que se empezó a especular en los medios con el anuncio de la expropiación) hasta hoy; y unos $ 1.100 millones para el BBVA en igual período.
Nadie está preocupándose hoy por un contagio de la crisis española en los bancos locales. Lo dicen en el mercado: se teme, en rigor, que se expanda aún más en la economía local y sobre el sector privado el riesgo que provocó la expropiación de YPF. Se espantan, incluso, con la amenaza de una ola estatizadora. "La plaza local está desacoplada. Si afuera hay rebote, cae; y si afuera cae, también cae. Pero siempre en forma aislada. No hay correlación con nada de lo que está pasando afuera. Hoy por hoy los factores locales son de mayor preocupación que los externos", explica Alejandro Bianchi, de InvertirOnline.com.
"La ley actual de entidades financieras protege a las filiales de los bancos extranjeros de los riesgos que puedan atravesar sus casas matrices. La realidad es que los bancos locales están sometidos a la problemática local. Y no son responsables de lo que suceda afuera. Santander podrá quedar afectado a nivel global, pero su filial local es una de las más sólidas en la Argentina", explica el analista de Silverclouds Advisors, Juan Keser Piano. En España, Standard & poors resolvió este lunes bajarle la nota a once bancos, entre ellos el Santander y el BBVA. Y hoy el propio sector admite que es necesario aumentar sus reservas de capital para poder hacer frente a futuras crisis. "Todavía no ha permeado en la psiquis del inversor local lo que está pasando en España. Lo que más preocupa es el desenvolvimiento de la dinámica que se está viendo en YPF y el miedo que genera a nivel empresario", agrega Keser Piano.
Ignacio Olivera Doll
Esta nota está publicada en la edición de hoy de El Cronista
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