En
las entidades dicen que se reactivó la salida de depósitos y que ya es importante:
entre tres y cuatro veces mayor a la de las últimas semanas y la mitad de la
que se veía en la minicorrida de octubre. Creen que a este ritmo no se podría
sostener mucho tiempo más y que podría verse afectada aún más la colocación de
créditos para las empresas locales
La
restricción oficial llegó para agravar la desconfianza y volver a agitar lo
que, otra vez, se buscaba calmar. En los bancos ya reconocen una importante
salida de depósitos en dólares en estos últimos días que empezó a preocupar y
que estiman entre tres o cuatro veces mayor a la que se venía percibiendo, pero
aún en la mitad de la que se registraba en la minicorrida de
fines del año pasado. No es una locura. Pero esto así, claramente, no se puede mantener por mucho
tiempo, asustó ayer el jefe de una mesa de dinero.
El fenómeno afecta, en mayor o menor medida, a casi todas las entidades que
pudo sondear El Cronista. Antes
había semanas en que nos manteníamos con altibajos, si bien podíamos notar
alguna caída incipiente. Pero ahora la salida se reactivó y es más sostenida, comentó el gerente de finanzas de un gran
banco nacional.
En las mesas de dinero cuentan que hubo, además, un fuerte aumento en las
consultas de los clientes. Empezamos
desde hace tres o cuatro días a tener muchas preguntas sobre qué hacer con los
depósitos: si retirarlos o dejarlos. Y hoy (por ayer) un rumor de
desdoblamiento cambiario pareció asustarlos más, completaron en una entidad.
En privado, los banqueros se quejan porque
consideran que la situación actual no es de equilibrio. Y creen que la solución
llegará sólo cuando se resuelvan fuertes inconsistencias que ven en la macro. Quedó
probado, dicen, cuando la semana pasada el Gobierno decidió liberar por dos
días el cepo de la AFIP y los ahorristas demandaron prácticamente la misma
cantidad de dólares que en octubre pasado. "Anualizada, la salida de esos dos
días superó fácilmente los u$s 2.000 millones",
alarmó un ejecutivo.
Desde entonces, el impedimento oficial resuelto para la compra de dólares
empezó a ser total. Y la válvula de escape empezó a ser la demanda en el
mercado negro: la cotización del dólar blue avanzó hasta ayer a los $ 5,63 y la
brecha con el billete oficial se amplió al 25%.
Hasta hace unos días, mucha gente prefería no comprar en el mercado negro
porque creía que $ 5 era demasiado caro. Hoy, en cambio, creen que $ 5 ya es
barato. En la mente de los ahorristas hay un escalonamiento peligroso, explicaron en una entidad.
Los bancos perdieron un 26% de sus depósitos en dólares desde que, el 28 de
octubre pasado, el Gobierno anunció por primera vez su corralito cambiario. Y
sintieron serias dificultades para sostener el crédito a empresas exportadoras.
El impacto se sintió, primero, en las tasas: desde esos meses pasaron de un
máximo del 5% a uno del 9% anual. Y más tarde, en el stock: una caída de u$s
200 millones sólo en los últimos dos meses. "No
es que dejemos de prestar porque nos quedemos sin dólares. El problema es que
no sabemos cuándo está el final del tobogán",
se sinceró un gerente.
Ignacio Olivera Doll
Nota en El Cronista
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